inteligencia y ecología emocional

Inteligencia y Ecología Emocional Base para la Sostenibilidad Humana

La Inteligencia Emocional, la Ecología Emocional y el Desarrollo Sostenible han tomado impulso en todo el mundo desde que todos los estados miembro de las Naciones Unidas se comprometieron a alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para el año 2030.

Por tal motivo este articulo buscará comprender el concepto de  «sostenibilidad» como un fenómeno transdimensional que se encuentra dentro y también fuera de nuestra condición humana y como una dimensión fundamental para aprender a sentir-pensar-actuar en armonía sostenible con los ecosistemas y mejorar la salud por medio de la Inteligencia emocional combinada con Ecología emocional.

Inteligencia Emocional: 

La Inteligencia Emocional (IE o EQ) es una poderosa herramienta con la que se podría ayudar a los países a evitar guerras, a resolver los problemas en posibles situaciones posteriores a los conflictos, a ayudar a las comunidades a colaborar más estrechamente y ayudar a las personas para que puedan mejorar sus relaciones interpersonales, a cuidar más el medio ambiente y a ser mejores ciudadanos del mundo. 

En la década de 1960 apareció la primera referencia a lo que se denominó Cociente Emocional (EQ), o Inteligencia Emocional (IE) y aunque existen muchas definiciones en términos generales la Inteligencia Emocional es la capacidad de identificar, utilizar, entender y gestionar las emociones de manera eficaz y positiva.

La inteligencia emocional está formada por cinco componentes:

Autoconocimiento emocional

Es el conocimiento de nuestras propias emociones y en cómo estas nos afectan. Es reconocer como nuestro estado de ánimo puede influir en nuestros comportamientos y nuestra capacidad.

Autocontrol emocional

Es la capacidad que nos permite reflexionar sobre nuestras emociones y cómo podemos llegar a dominarlas. Esta habilidad permite detectar cómo son nuestros patrones emocionales y cómo actuar ante ellos.

Automotivación

Es la capacidad para enfocar las emociones hacia unos objetivos, para así ser capaces de mantener la emoción durante todo el proceso. Es importante esta iniciativa para la proactividad y para la resolución de imprevistos.

Reconocimiento de emociones en los demás o empatía

Es la habilidad para la detección de emociones ajenas. Esta aptitud nos permite establecer vínculos más estrechos y duraderos con las personas que nos relacionamos en nuestro entorno.

Relaciones interpersonales o habilidades sociales

Establecer buenas relaciones con los demás es importante para la felicidad y salud emocional propia. Para ello es importante no sólo la capacidad de empatía, sino otras habilidades sociales más como la asertividad y la escucha activa.

Todos nosotros debemos esmerarnos por llevar una vida ‘emocionalmente ecológica’, lo que se logra, en parte, evitando a las personas tóxicas y huyendo de los tóxicos emocionales que nos llevan a experimentar sentimientos dolorosos como son la ira y el rencor.

¿Qué son los tóxicos emocionales?

Son emociones sin gestionar que acumulamos y que con el tiempo se vuelven tóxicos ya que nos desequilibran y producen emisiones contaminantes a nuestro entorno. Por ejemplo, la ira retenida se puede convertir en rabia o rencor, y el rencor en resentimiento que es la antesala del odio. Todos ellos son subproductos o residuos emocionales que si retenemos nos puede enfermar.

Las emociones muy tóxicas deben soltarse intentando que no impacten negativamente en nuestro entorno. Algunas las podemos reciclar si las traducimos correctamente y las tomamos como semáforos que nos avisan de que debemos hacer cambios en nuestra vida.

Así los celos nos pueden señalar que pensamos que otra persona puede ser de nuestra propiedad o bien que nos sentimos inseguros de nuestra capacidad para conservar una relación.

En estos casos podemos actuar en la dirección de mejorar nuestras capacidades y trabajar el desprendimiento en lugar de criticar al otro o asfixiar nuestra relación.

Las personas con un alto grado de inteligencia emocional reconocen sus puntos fuertes y débiles, saben gestionar el estrés, trabajan bien con otras personas, tienen conciencia social y desarrollan estrategias que les ayudan a alcanzar sus objetivos en la vida, y todo ello contribuye a lograr niveles de felicidad más altos.  

Inteligencia y Ecología Emocional Base para la Sostenibilidad Humana

Varios estudios de investigación realizados en los Estados Unidos sobre la Inteligencia Emocional han demostrado que las personas con un Cociente Emocional (EQ) más alto sufren menos dolencias físicas, menos ansiedad y depresión y utilizan con mayor frecuencia estrategias de respuesta activas para resolver problemas.

Inteligencia y Ecología Emocional Base para la Sostenibilidad Humana

Los resultados también indican que la enseñanza de la Inteligencia Emocional mejora las aptitudes socioemocionales de los niños y los jóvenes, las actitudes hacia ellos mismos y hacia los demás, los resultados académicos y la conducta social positiva, al tiempo que reducen los problemas de conducta, como las agresiones, el acoso, el consumo de drogas y las tasas de abandono escolar.

Pero dando un paso más allá de la Inteligencia Emocional está La Ecología Emocional o Psicoecoafectividad que hace referencia al «Arte» de la sostenibilidad emocional.

Ecología Emocional:

Es el arte de gestionar, de manera sostenible, nuestro mundo emocional de forma que nuestra energía afectiva nos sirva para enriquecernos, para aumentar la calidad de nuestras relaciones y para mejorar el mundo en que vivimos.

La ecología emocional ofrece un planteamiento nuevo, creativo y revolucionario en educación emocional, que trabaja al mismo tiempo aspectos educativos emocionales y medioambientales; y que apuesta por formar un nuevo modelo de persona: la persona emocionalmente ecológica.

En este articulo queremos enseñar a los profesionales a que puedan conocer y admitir sus emociones, para que puedan aprender a gestionarlas de forma que se conviertan en fuentes de energía creadora. Para esto podemos utilizar una herramientas para reducir, reciclar, reutilizar y/o reparar las emociones. (Las 4 R de la sostenibilidad emocional)

Para tener una vida emocionalmente sostenible es necesario trabajar las cuatro ‘R’:

Reducir los contaminantes emocionales

Reciclar recursos y emociones

Recuperar habilidades y capacidades adormecidas o infrautilizadas

Reparar heridas emocionales

Debemos ser responsables del tipo de persona que somos y corresponsables del mundo que tenemos, apostar por la sostenibilidad emocional es ser inteligentes. Hay que reducir el nivel de tóxicos que emanamos, reutilizar y reciclar capacidades y habilidades adormecidas, y reparar heridas para conseguir la armonía

Y así contribuir desde la Educación Emocional al mejoramiento del Índice de Desarrollo Humano.

Cuando nuestro eje mente-emoción-acción está bien alineado y nuestras palabras y acciones concuerdan con lo que pensamos y sentimos, algo semejante a la paz, al equilibrio y al bienestar nos llena y nos da plenitud.

Para finalizar nos gustaría preguntarte ¿Qué piensas sobre el nuevo concepto de inteligencia y ecologia emocional? ¿Cómo crees que en tu País se desarrolla este concepto?

Dejarnos tu opinión en la caja de comentarios y visita nuestra web para que conozcas todos nuestros servicios. Gracias por leernos y nos vemos en otro artículo, Hasta la próxima.

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